La mayoría de gente podrá decir que la filosofía no sirve para nada y que no se puede aplicar a la vida real. Lo cierto, es que la filosofía está presente en cada uno de nuestros días. Especialmente, se pueden destacar pensamientos de algunos filósofos que tenían una forma de ver el mundo muy acorde con nuestra realidad de hoy en día. Uno de esos filósofos podría ser por ejemplo, Epicuro de Samos.
Epicuro fue un filósofo griego antiguo y fue el fundador original de una de las escuelas helenísticas más importantes y destacadas durante el periodo helenístico: el epicureísmo. Para el epicureísmo el placer va más allá de lo material, se podría decir que el placer se basa en las pequeñas experiencias que nos producen una cierta satisfacción. Como ya he dicho, esta escuela es fundada por el sabio de Epicuro y curiosamente, se reunía a pensar con sus fieles seguidores en una especie de jardín. Con lo cual, en ese espacio dejaban rienda suelta a sus profundos conocimientos filosóficos. Esta escuela, es una de mis favoritas porque creo que se basa en algo "esencial" de la vida, a la vez que básico, ya que todos seres humanos en la mayoría de momentos de nuestra vida (por no decir en todos), buscamos ese "placer" que nos hace sentir bien o nos gusta. Así que esta escuela, nos ofrece una especie de ética hedonista donde el placer es la finalidad que nos proporciona la felicidad. Aunque hay que decir que Epicuro nos recomienda gozar de una forma moderada de los placeres para evitar el dolor.
Como dato curioso del epicureísmo, Epicuro dividía los placeres en tres grupos:
- Los placeres naturales necesarios: sirven para sobrevivir y provocan una satisfacción siempre.
- Los placeres naturales NO necesarios: son esos placeres innecesarios que se pueden evitar.
- Los placeres NO naturales y NO necesarios: se deben evitar siempre porque no son necesarios para vivir.
Unos de los trabajos que más recomiendo leer de Epicuro es el libro de "Obras Completas", en ese libro se refleja muy bien lo que realmente consideraba importante en la vida. Él consideraba muy importantes los placeres del cuerpo pero también le daba muchísima importancia a las satisfacciones del alma, como por ejemplo, la amistad. Para Epicuro, si no tienes amigos, nunca serás feliz.
Otros temas muy esenciales que trata Epicuro y que a mí me gustan mucho por la forma en que los plantea, son por ejemplo la muerte y las enfermedades. Él decía que no sirve de nada preocuparse de la muerte porque cuando estamos vivos, la muerte no está presente y cuando la muerte llega, nosotros ya no sentimos nada.
De las enfermedades opinaba lo mismo, no vale la pena preocuparse porque si tienes una enfermedad leve, te curarás, pero si tienes una enfermedad muy grave que no tiene cura, morirás y no vale la pena lamentarse por algo que no se puede remediar.
Dejo aquí mismo un fragmento literal de su trabajo "Obras Completas".
"Nacemos una sola vez y dos no nos es dado nacer y es preciso que la eternidad no nos acompañe ya. Pero tú, que no eres dueño del día de mañana, retrasas tu felicidad y, mientras tanto, la vida se va perdiendo lentamente por ese retraso, y todos y cada uno de nosotros, aunque por nuestras ocupaciones no tengamos tiempo para ello, morimos".
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