sábado, 14 de agosto de 2021

Educar sin valores éticos también es fracasar

    Parece ser que al ser humano le cuesta bastante diferenciar lo bueno, lo malo y lo necesario en la sociedad.

    Habitualmente se tiende a confundir con bastante fluidez la educación buena de la educación mala. Ahora nos volvemos a encontrar con una masa gigante de críticas ante una nueva iniciativa educativa.

    Desde el curso 2022-2023, los niños y niñas de primaria empezarán a dar una nueva asignatura de valores cívicos y éticos. En esa materia, precisamente, se tratarán temas como por ejemplo, la igualdad de género, el respeto hacia cualquier persona que tenga la condición sexual que quiera tener, el rechazo absoluto a la violencia y la buena convivencia entre todos los ciudadanos.

    Es innegable que esto es una muy buena noticia, la Filosofía junto con la Ética dan un paso bastante grande hacia delante. Por increíble que parezca, la jornada del buen educador no acaba cuando se imparte de forma correcta los contenidos de la materia, acaba cuando además de eso, se intenta que los alumnos apliquen a su vida cotidiana unos buenos valores sociales, morales, éticos y emocionales.

    Si seguimos con la idea de educar sin valores éticos, seguiremos fracasando en la formación de personas para nuestra sociedad.

    Es decir, educando en valores éticos y cívicos, conseguiremos que tu hijo o hija el día de mañana, tenga sus ideales a defender bien estructurados en la cabeza para que entienda entre muchas otras cosas, que no tiene que importar la orientación sexual que tenga cada uno. Así igual conseguimos que todos y todas tengamos el derecho de ser y amar a quien queramos y sobre todo, evitaremos que un chaval sin tener culpa de nada y por querer vivir simplemente, sea asesinado al grito de "maricón".

    Por eso mismo, si eliminamos las asignaturas de carácter filosófico, los alumnos no podrán saber lo que está bien y lo que está mal y por lo tanto, se crearán a personas vacías de igualdad y respeto hacia ellos mismos y hacia los demás.

    Y que no nos vendan la moto desde la derecha y la ultraderecha, enseñar en valores éticos no es adoctrinar, es educar correctamente.

miércoles, 21 de julio de 2021

La política lo es todo

Hoy, 21 de julio de 2021. La política lo es todo en ARAINFO. 📝📃

https://arainfo.org/la-politica-lo-es-todo/

    Está muy de moda escuchar últimamente que cualquier crimen de la realidad (del tipo que sea) no debe ser politizado, pero en verdad, esa afirmación tiene lagunas, las cuales no sirven para nuestra vida cotidiana. Tenemos que asumir y digerir que la política lo es todo.

        Si la política no lo fuera todo... ¿Quién va a cambiar entonces las injusticias y los abusos que vivimos todas nosotras? Eso solo lo puede cambiar el político o la política. De esta forma, si nos encerramos en nuestra caverna de la ignorancia y nos aferramos a la idea de que la política no es igual a la vida, les concederemos el patético honor a los que gobiernan de ser unos sumisos de quienes nos presiden desde el poder más alto. Ahí entra en juego nuestra amiga más conocida: la manipulación.

        Lo que comes, lo que piensas, la ropa que llevas, las series que ves el fin de semana, lo que consumes, lo que compras y sobre todo, lo que haces, es política. Y si cometes un crimen violento sea del tipo que sea, eso está en el marco de la política. Y por increíble que parezca, al intentar despolitizar todo también se está haciendo política.

        Por eso, aquí la educación tiene un papel fundamental. La educación por sí sola no puede cambiar el sistema, necesita que la política haga ese trabajo. El maestro debe formar a un alumno con plenos conocimientos políticos. Es decir, el alumno debe saber qué es la monarquía, la democracia, la república, la dictadura, el absolutismo... Y así con todos los términos políticos existentes. Si no conseguimos hacer esto, el sistema educativo estará creando a individuos sin formación política, que a la hora de votar a sus representantes, seguirán a las masas como unos auténticos sumisos de la ignorancia, y acabarán votando a lo que socialmente está aceptado, aunque esas personas no tengan ningún conocimiento de qué propone dicho partido. Se estará creando a una persona dormida y ciega.

        Por lo tanto, cuando una persona proclama y defiende que algo no debe ser politizado, lo que está haciendo es que ese algo siga como está por muy malo que sea. Ya que, solo en la política existe la posibilidad del cambio social. Desvincularse de la política es desvincularse de la vida.


sábado, 30 de enero de 2021

Hablemos un poco de la crisis ecológica y el capitalismo

        A mi juicio, sí que creo que haya una posible conexión, por mínima que sea, entre la crisis ecológica y lógica capitalista. Es inevitable no darse cuenta de la explotación de materiales y de recursos que se está produciendo en nuestra sociedad de hoy en día desde hace años, estamos agotando inconscientemente los recursos que tenemos a nuestro alcance para satisfacer nuestras necesidades (a veces innecesarias). Una persona materialista, tendría este punto de vista tatuado en la memoria. Saciamos nuestras ansias de gastar, gastando más sin haber consumido completamente lo anterior, por esa misma razón, se ha producido una crisis del capital que ha dado lugar o ha desencadenado una crisis ecológica de carácter medioambiental. Ese sistema capitalista en el que estamos profundamente sumergidos, es un bucle del que no se puede salir tan fácilmente, aunque los medios de producción son los principales encargados de preocuparse de que no salgamos de ese bucle y sigamos gastando más capital. Nosotros alimentamos al monstruo del capitalismo de una forma u otra, contribuyendo siempre en el desgaste de lo innecesario. Con lo cual, es inevitable ver que estamos encarcelados en un sistema lineal en vez de estar en un sistema circular. En ese sistema lineal no gastamos para consumir, gastamos por gastar sin consumir del todo la mercancía que hemos comprado. De la otra forma, si estuviéramos en un sistema circular, compraríamos la mercancía y la consumiríamos, es decir, gastaríamos el capital para la consumición propiamente dicha. Lo más coherente sería estar en un sistema circular. Da igual cuánto tengamos, siempre queremos más y sobre todo, algo mejor de lo que ya teníamos anteriormente. No obstante, es cierto que, si no hay un crecimiento, es decir, si no existiera el capitalismo tenemos que asumir aunque nos duela que el sistema se hundiría, por lo tanto todos los años tendría que crecer la economía por lo menos un tanto por ciento, si no, este sistema en el que estamos se pierde.

        Por lo tanto, al hablar de mercancías, nos tenemos que acordar obviamente de los dos modos de circulación de mercancías que existen. Por un lado, está la circulación simple (economía de mercado NO capitalista) que su estructura sería: MERCANCÍA - DINERO - MERCANCÍA (M-D-M), y su finalidad sería satisfacer las necesidades de las personas ya que, produces una mercancía, la vendes, y con el dinero que has obtenido, produces más mercancía. Y por otro lado, estaría la circulación convertible en capital (CAPITALISTA) que su estructura sería: DINERO - MERCANCÍA - DINERO (D-M-D*), y su finalidad sería ampliar el capital de partida, es decir, el dinero que invierte alguien es menor que el dinero final gracias a la famosa plusvalía, entendiendo a la plusvalía como la diferencia entre el trabajo realizado por el trabajador y el pago en efectivo que ha recibido éste en compensación por su trabajo.

        Todo este sistema capitalista de producción ocasiona grandes daños a nuestro planeta, si agotamos tanto los recursos de los que disponemos, llegará el día en el que se acaben de una vez por todas, entonces lo más seguro es que entremos en un colapso ecológico y capitalista. No solo ayudamos nosotros a que este sistema consumidor funcione, la publicidad también hace que recordemos constantemente lo insatisfechos que estamos con nuestras vidas y con nosotros mismos, llevándonos a comprar mercancías nuevas para así saciar (o intentar) nuestros complejos, al fin y al cabo el ser humano es un acomplejado. Sin embargo, también pienso que el sistema no puede permitirse el lujo de que dejemos de consumir, por eso, el sistema intenta que no desaparezca de nosotros esa necesidad de seguir gastando compulsivamente. Detenerse es morir, por esa misma razón, no se puede parar la economía, si no, nos vamos a la quiebra. Este último argumento se puede aplicar perfectamente a la situación del Covid-19, el claro ejemplo de que pesa más la economía que la salud de las personas en un sistema capitalista como el nuestro. Con lo cual, podemos llegar a pensar que hemos entrado en un maldito bucle capitalista, ya que si el sistema deja de producir nos vamos a la quiebra pero mientras se produce de forma compulsiva, nuestro planeta pierde vida. Podríamos decir que, hemos entrado hasta el fondo en un sistema bucle del capitalismo para gastar por gastar.