martes, 21 de febrero de 2023

¿Qué es la filosofía?

Si echamos la vista atrás y miramos la forma de vivir en la antigüedad griega, observamos que por aquel entonces se tenía una concepción muy diferente del término "filósofo" en comparación con la que tenemos ahora del mismo concepto. El significado popular que se le ha atribuido a la filosofía de "amor a la sabiduría" no nos sirve, esa definición no es más que un simple cliché barato que perfectamente lo puedes leer en los azucarillos motivadores de la barra de un bar. De alguna manera, hemos traicionado al término original de filósofo y hemos convertido a la filosofía en un oficio, cuando nunca tendría que haber dejado de ser un modo de vivir.

En la Antigua Grecia, las personas dedicadas al pensamiento, se dedicaban a tratar problemas filosóficos por puro placer, por eso no se consideraban filósofos, eran amantes de la filosofía con el único fin de intentar plantear y contestar las preguntas que generaban angustia en el ámbito humano. Era un modo de vida, en el cual los ciudadanos reflexionaban sobre lo que les preocupaba de la vida. ¿Qué es la filosofía si no es aprender a vivir mejor?

Hoy en día, se ha perdido completamente el uso original del término "filosofía". Ahora, nos hemos convertido todos en sofistas, en donde la filosofía es un oficio y no un modo de vivir. La filosofía tiene que ir más allá de una simple asignatura o de una mera explicación en el aula y tampoco puede quedarse en el terreno elitista donde solo un grupo determinado de personas estén capacitadas para hacer filosofía. Ni tampoco por estudiar la carrera de Filosofía te conviertes automáticamente en filósofo. Ahí ya el término filósofo está contaminado por nuestra concepción moderna de entender la filosofía. 

La filosofía que yo defiendo a capa y espada es esa filosofía de calle que ejercía Sócrates por la plaza pública para bombardear a preguntas sobre la vida a la gente corriente. Vivo con esa filosofía mundana, en la que tanto un adolescente de 17 años reflexionando sobre problemas de su vida o un prestigioso “filósofo” desde la historia de la antigüedad, pueden filosofar de igual manera en distintos problemas filosóficos.

Entonces… ¿Todo el mundo puede filosofar? Si partimos de la base de que cualquier persona puede tener pensamiento crítico propio y se pregunte por los problemas que suceden en su vida, en ese caso, esa persona estaría filosofando. Pero seamos sinceros, la realidad es diferente ya que no todo el mundo posee pensamiento propio ni es crítico con lo que piensa y con sus acciones. Si esto no fuera así, Eichmann nunca se habría dejado llevar por la ideología dominante y nunca habría llevado a cabo el traslado de millones de judíos a los campos de concentración y exterminio. Por lo tanto, tampoco debemos caer en banalizar de forma ligera el filosofar porque no todo el mundo puede filosofar, precisamente por este motivo.

Volvamos a darle el significado más original y no forcemos ni pongamos en privilegio lo que supuestamente, tendríamos que hacer de forma espontánea con el objetivo de mejorar nuestra calidad de vida, y por tanto, también nuestra calidad de pensamiento crítico. Si conseguimos fomentar el pensamiento crítico en el sector más juvenil o adolescente, es muy probable que el interés hacia la filosofía aumente en la mayoría de jóvenes, ya que si se les muestra la filosofía como una mera asignatura que están obligados a aprobar y no como una manera de vivir, seremos nosotros mismos los que le estaremos quitando valor y peso a algo tan importante como es el hecho de reflexionar sobre esta vida y sobre los problemas que encontramos en ella.