El amor es una de las cosas más complejas de este mundo. Sin embargo, al mismo tiempo es una de las más maravillosas y creo que sin amor no podríamos vivir. Es algo tan necesario como poder respirar. Se podría decir que, el amor es como un regenerador de vida que prácticamente, todos necesitamos día a día. ¿A quién no le gusta querer y que al mismo tiempo le quieran de forma recíproca?
Eudaimonía
viernes, 19 de julio de 2024
El amor con una mirada filosófica
martes, 13 de febrero de 2024
Maldita Nerea y la filosofía
Hagámonos
la siguiente pregunta… ¿Vale más la velocidad o el aprendizaje del proceso?
Justo de eso nos habla el tema El secreto de las tortugas de
Maldita Nerea. Si nos acercamos mínimamente a esta canción podremos ver que
inevitablemente está cargada de un contenido filosófico que puede ser muy
relevante en nuestras vidas cotidianas. El tema hace una clara referencia
directa a Zenón de Citio, filósofo de la Antigua Grecia y gran exponente en la
escuela helenística del estoicismo. A través de un mito, podríamos llegar a
plantear que la tortuga (en este caso, Maldita Nerea), con trabajo, constancia
y dedicación, pese a las adversidades, puede llegar a ser más rápida que una
liebre (unos atletas o deportistas). Una de las paradojas más recurrentes y
famosas que existen por parte de Zenón de Citio, es la que protagoniza Aquiles,
en donde podemos observar cómo se desarrolla una especie de conversación sobre
la velocidad y el tiempo.
– ¿Aquiles –el más veloz– sabrá
alcanzar a la tortuga –la más lenta–?
– Ciertamente sí, si es más veloz.
– ¡Pero yo sostengo que el más
veloz no podrá alcanzar al más lento!
– ¡Vamos, seguramente lo logrará,
si es más veloz!
– Sin embargo, si lo piensas bien,
comprenderás tú también que no tendrá éxito.
– ¡Pero no! De todos modos, incluso
suponiendo que tuvieses razón, ¿qué más tendría que comprender?
– Considera este punto: si el más
veloz debe alcanzar al más lento, al comienzo se dirigirá al punto en que se
encuentra el más lento. ¿Estamos de acuerdo al menos en esto?
– Sobre esto sí.
– Pero ¿mientras tanto el más lento
habrá estado quieto? ¿Se habrá quedado allí a esperar?
– Obviamente no. Si es lento,
quiere decir que se mueve.
Que
seamos lentos y no vayamos rápido, no significa que estemos parados y nos
sometamos a una pausa eterna. Claro que avanzamos, la tortuga es la clara
representación del conocimiento, del esfuerzo constante y del no tener prisa en llegar a la meta,
disfrutando y superando así el proceso en el que se está sumergido. Aquiles por
muchas capacidades de velocidad que tenga adquiridas y por mucha velocidad que
posea, nunca podrá llegar a superar a la tortuga, porque la tortuga nunca
dejará de estar en movimiento. La velocidad no implica ninguna seguridad de
llegar a la meta, lo que determina llegar a la meta y a los objetivos es el
trabajo y la concentración que vamos a llevar a cabo. Como ya vemos, la
filosofía puede estar en cada uno de nuestros rincones, solo hace falta que lo
veamos de forma distinta y con otro enfoque. El conocimiento es lento al igual que la tortuga, en cambio, en una sociedad líquida en donde reina la inmediatez, es decir, la información (la liebre) se tiende a caer en esta segunda sin atender en realidad al verdadero proceso de aprendizaje. Si conseguimos no caer en eso, podremos entender el secreto de las tortugas.
sábado, 11 de noviembre de 2023
Adiós a Enrique Dussel (1934-2023)
Filosofía de la liberación
El
pasado 5 de noviembre, falleció el filósofo, historiador y teólogo argentino
Enrique Dussel. Nos ha dejado un amplio y genuino trabajo filosófico para
recordar y seguir cuestionándonos lo que nos inquieta. Dussel disponía de un
amplio contenido filosófico heterogéneo sumergiéndose dentro de un contexto social
y político enmarcado en América Latina.
Fue
uno de los grandes referentes e influyentes de la filosofía de la liberación. A
partir de mayo del 68, se empieza a observar una especie de movimiento de
corte de izquierdas que llega también a Latinoamérica, se generó una inclinación
hacia las preocupaciones que poseía el pueblo que estaba en situaciones muy
desfavorecidas. En el caso de la filosofía, a partir de dicha preocupación se
empezó a hablar de una filosofía de la liberación.
El
debate de la filosofía de la liberación empieza con los posicionamientos, hay
una serie de personas que dicen que no hay una filosofía genuina en América Latina,
como piensan autores como Augusto Salazar Bondy, en cambio, para Dussel sí que
había una filosofía propia y pura nacida en América Latina. La filosofía de la
liberación se centrará en la gente más desfavorecida, en los oprimidos que han
sido silenciados con el objetivo de eliminarlos.
Dussel
pretendió hacer una filosofía rigurosa que no se dejara llevar por la tradición
europea y norteamericana y que de esta forma, nos podamos focalizar en las circunstancias
de la zona en la que el autor vivía debido a que la filosofía debía de centrarse
en la realidad. Si la filosofía no se ocupa de las personas mundanas, el
trabajo de esta ha fracasado si el objetivo no es que las personas vivan mejor
con una calidad tanto de vida como de pensamiento.
Con
Enrique Dussel podemos observar claramente el desprestigio que se le da a toda creación
filosófica que no se sitúe dentro de Europa, pasa igual con las creaciones filosóficas
en España, país que ha tenido pensadores críticos que hicieron una filosofía de
calidad como por ejemplo Miguel de Unamuno, María Zambrano u Ortega y Gasset,
entre muchos otros.
Hay
una serie de condiciones que hay que ampliar para estar dentro de la tradición
filosófica y precisamente esa es la lucha que lleva a cabo Enrique Dussel, la
eliminación del racismo en el pensamiento crítico. De alguna manera, debemos
reconocer que los filósofos reconocidos dentro de la historia de la filosofía son
un auténtico lastre para hacer filosofía actualmente. Por esa misma razón, este
lastre tiene como consecuencia que a pensadores como Enrique Dussel no se le
haya permitido entrar dentro del marco filosófico oficial.
La
filosofía no va de eso, no es elitismo puro e inmutable, la filosofía debe de
ir de la mano de la libertad de ser, del cambio y de la diferencia.
La
filosofía de la liberación pretende asumir esas posiciones desde una actitud
creadora, pero no ecléctica. Pretende proponer un discurso que incluya
orgánicamente los discursos enunciados, sin desnaturalizarlos, sino más bien
dándoles su profundo sentido. La filosofía tiene que tener como pivote central
al hombre como libertad, como exterioridad, como persona, como oprimido. Por
ello, la política, en su sentido ético metafísico, es su mismo centro; claro
que política popular de las clases explotadas.[1]
martes, 21 de febrero de 2023
¿Qué es la filosofía?
Si echamos la vista atrás y miramos la forma de vivir en
la antigüedad griega, observamos que por aquel entonces se tenía una
concepción muy diferente del término "filósofo" en comparación con la
que tenemos ahora del mismo concepto. El significado popular que se le ha atribuido a la filosofía de "amor a la sabiduría" no nos sirve, esa definición no es más que un simple cliché barato que perfectamente lo puedes leer en los azucarillos motivadores de la barra de un bar. De alguna manera, hemos traicionado al
término original de filósofo y hemos convertido a la filosofía en un oficio,
cuando nunca tendría que haber dejado de ser un modo de vivir.
En la Antigua Grecia, las personas dedicadas al pensamiento, se dedicaban a tratar problemas filosóficos por puro placer, por eso no se consideraban filósofos, eran amantes de la filosofía con el único fin de intentar plantear y contestar las preguntas que generaban angustia en el ámbito humano. Era un modo de vida, en el cual los ciudadanos reflexionaban sobre lo que les preocupaba de la vida. ¿Qué es la filosofía si no es aprender a vivir mejor?
Hoy en día, se ha perdido completamente el uso original del
término "filosofía". Ahora, nos hemos convertido todos en sofistas,
en donde la filosofía es un oficio y no un modo de vivir. La filosofía tiene
que ir más allá de una simple asignatura o de una mera explicación en el aula y tampoco puede quedarse en el terreno
elitista donde solo un grupo determinado de personas estén capacitadas para
hacer filosofía. Ni tampoco por estudiar la carrera de Filosofía te conviertes
automáticamente en filósofo. Ahí ya el término filósofo está contaminado por
nuestra concepción moderna de entender la filosofía.
La filosofía que yo defiendo a capa y espada es esa filosofía
de calle que ejercía Sócrates por la plaza pública para bombardear a preguntas
sobre la vida a la gente corriente. Vivo con esa filosofía mundana, en la que tanto
un adolescente de 17 años reflexionando sobre problemas de su vida o un
prestigioso “filósofo” desde la historia de la antigüedad, pueden filosofar de
igual manera en distintos problemas filosóficos.
Entonces… ¿Todo el mundo puede filosofar? Si partimos de la
base de que cualquier persona puede tener pensamiento crítico propio y se
pregunte por los problemas que suceden en su vida, en ese caso, esa persona
estaría filosofando. Pero seamos sinceros, la realidad es diferente ya que no
todo el mundo posee pensamiento propio ni es crítico con lo que piensa y con
sus acciones. Si esto no fuera así, Eichmann nunca se habría dejado llevar por
la ideología dominante y nunca habría llevado a cabo el traslado de millones de
judíos a los campos de concentración y exterminio. Por lo tanto, tampoco debemos caer en banalizar de forma ligera el filosofar porque no todo el mundo puede filosofar, precisamente por este motivo.
Volvamos a darle el significado más original y no forcemos ni pongamos en privilegio lo que supuestamente, tendríamos que hacer de forma espontánea con el objetivo de mejorar nuestra calidad de vida, y por tanto, también nuestra calidad de pensamiento crítico. Si conseguimos fomentar el pensamiento crítico en el sector más juvenil o adolescente, es muy probable que el interés hacia la filosofía aumente en la mayoría de jóvenes, ya que si se les muestra la filosofía como una mera asignatura que están obligados a aprobar y no como una manera de vivir, seremos nosotros mismos los que le estaremos quitando valor y peso a algo tan importante como es el hecho de reflexionar sobre esta vida y sobre los problemas que encontramos en ella.
viernes, 21 de octubre de 2022
¿EL PERDÓN TIENE LÍMITES? DESHUMANIZACIÓN E IDIOTAS MORALES
A día de hoy, está muy de moda pedir perdón por cualquier cosa, se hace tanto, que puede que haya perdido con el paso del tiempo el verdadero valor que contiene un acto como el de pedir perdón para ser perdonado. Pero... ¿Hay varios tipos de perdón? ¿Todo perdón vale? ¿El perdón tiene límites?
A simple vista, el perdón existe porque existe el mal. El ser humano cuando obra una acción moralmente incorrecta puede generar en los demás daño y si esa persona que ha actuado mal, tiene conciencia de sí mismo y piensa por sí mismo, puede llegar a ser consciente de la maldad que ha cometido.
El holocausto producido durante la Segunda Guerra Mundial marcó un antes y un después, no solo en la historia del mundo sino también en la visión que se tenía sobre la muerte humana. A raíz de todos esos crímenes horrorosos, nació un nuevo tipo de muerte en la que ya no moría la persona, moría una copia de la copia. Se produjo una clara deshumanización bestial del propio individuo, donde al sujeto le habían arrebatado su vida en toda su totalidad. Los judíos frente a los alemanes nazis ya no entraban dentro de la categoría de persona, fueron reducidos a meros insectos, los cuales debían morir para eliminar esa "plaga". Theodor Adorno, en Dialéctica Negativa, ejemplificó este asunto de la manera más real y sincera. Cito textualmente:
"Con el asesinato administrativo de millones, la muerte se convirtió en algo que nunca había sido todavía de temer así. Ya no había ninguna posibilidad de que entrara en la vida experimentada de los individuos como algo concordante con el curso de ésta. El individuo es despojado de lo último y más pobre que le había quedado. El hecho de que en los campos ya no muriese el individuo, sino el ejemplar, tiene que afectar también a la muerte de los que escaparon a la medida. (...) Auschwitz confirma el filosofema de la identidad pura como la muerte" (Página 332)
En el siglo XX con Hannah Arendt se rehabilita el problema del mal con su tesis fundamental de la banalidad del mal en Eichmann en Jerusalén. Con lo cual, el problema del mal se enfoca en la teodicea desde Epicuro hasta Hume, aunque más tarde Hannah Arendt renueva de una forma novedosa el problema del mal con la llegada de acontecimientos terribles como genocidios o ataques terroristas.
Nos centraremos básicamente en la obra Eichmann en Jerusalén (1963) de Hannah Arendt, escritora, teórica política y una de las filósofas más influyentes del siglo XX. Dicha obra, nos permitirá adentrarnos en el problema del mal banal, término que fue acuñado por la propia Hannah Arendt y que tanto nos liga al mal y al perdón.
Si nos centramos en primer lugar en Eichmann en Jerusalén, el sujeto protagonista será Adolf Eichmann. Fue miembro de la SS y fue el funcionario responsable del traslado de millones de judíos a los campos de concentración y exterminio. Huyó de Alemania escapando de los juicios de Núremberg de 1945/1946, sin embargo, el Mossad lo encontró en Argentina, lo secuestró y fue juzgado en Jerusalén y finalmente ejecutado en el año 1962. Hannah Arendt fue enviada como corresponsal de prensa desde Estados Unidos y al finalizar el proceso judicial al cual se tuvo que someter Eichmann, realizó el libro Eichmann en Jerusalén, cuyo polémico y famoso subtítulo es: “Un estudio sobre la banalidad del mal”.
Nos tiene que quedar claro que Eichmann era
un personaje banal, lo que se opone a la idea del mal como algo profundo y
misterioso. Era un “idiota moral” incapaz de pensar por sí mismo y con la
imposibilidad de poseer un juicio propio para pensar y actuar.
Si nos adentramos en los capítulos más
relevantes de esta magnífica obra, nos podemos detener en el capítulo 8. En
este capítulo, y más concretamente, en la página 206, dice Hannah Arendt lo
siguiente, cito textualmente:
“El sueño de Eichmann fue una increíble pesadilla para los judíos; en ningún lugar se deportó y asesinó a tanta gente en tan poco tiempo"
Esto nos puede llevar a pensar en la
siguiente pregunta… ¿Hasta qué punto perseguir tus sueños implica arrebatarle
todo a una persona, incluso su vida solo por tus preferencias personales?
Hannah Arendt como bien decía, la acción que
llevó a cabo Eichmann fue contradictoria porque el propio Eichmann en el
interrogatorio policial, afirmó que siempre había vivido conforme a la
definición kantiana de deber, es decir, con el imperativo categórico kantiano.
La autora nos relata de una forma muy detallada el momento del juicio en el que
Eichmann se atreve a mencionar a Kant. En el propio interrogatorio policial,
Eichmann afirmó con certeza y seguridad que siempre siguió las pautas morales
de Kant y aún más la definición de deber. No obstante, Eichmann acaba
reconociendo más tarde que terminó abandonando el imperativo categórico cuando
se le encargó llevar a cabo “la solución final” en el año 1942.
Lo que hizo simplemente Eichmann fue sustituir
a su antojo y gusto individual el imperativo categórico kantiano por el
imperativo categórico del Tercer Reich que dice: “Haz aquello que contaría con
la aprobación del Führer”. Pero lo cierto es que, si Eichmann hubiera seguido
correctamente el imperativo categórico kantiano, nunca hubiera utilizado a los
judíos como un mero medio para conseguir sus propios fines, debido a que el
imperativo categórico nunca podría haber llegado a justificar un genocidio. Esto se debe a que Kant se posicionaba desde una perspectiva totalmente deontologista, es
decir, Kant abogaba por el hecho de que el valor moral de una acción depende
del tipo de acción. Por lo tanto, Kant nunca habría aceptado hacer todo lo que
hizo Eichmann porque eso sería literalmente ASESINAR, y eso no lo debemos hacer
nunca porque no entra dentro de nuestro deber y esa acción no es considerada
como una máxima universal aplicable para todo el mundo, además de que estarías
utilizando a una persona como un medio y no como un fin para el logro de tus
propios intereses personales.
La figura de Eichmann se correspondería con la de un puro fanático o seguidista, ya que, acataba todas las órdenes sin rechistar, necesitaba que alguien pensara por él para luego él actuar tal y como lo que le habían dicho.
Y creo que debemos destacar que, aunque Eichmann no era ningún psicópata, ni la viva imagen de alguien endemoniado o puramente maléfico, Eichmann no era alguien corriente ni normal. No debemos trivializar de una manera tan irracional y rápida todo el análisis que hizo Hannah Arendt acerca de la banalidad del mal porque eso implicaría decir que todos podríamos ser nazis y eso es imposible si no se dan una serie de circunstancias específicas.
Eichmann no era ningún monstruo, pero tampoco
era cualquiera porque para llegar a ser como él tendría que haber
obligatoriamente un régimen político criminal como lo había en la época de la
Alemania nazi. Y sobre todo tendríamos que renunciar obligatoriamente a nuestro
juicio moral, padeciendo así una ceguera moral que nos haría totalmente
incapaces de pensar por nosotros mismos y de actuar sin recibir ninguna orden.
Según Kierkegaard (1813-1855), el perdón sería capaz de eliminar el pecado que se perdona, acudiendo así a Dios, diciendo que no hay nada que Dios no pueda perdonar, exceptuando la de <<negarse a creer en su grandeza, en su perdón>>. Por lo tanto este filósofo danés pone en relación de una forma muy ligada el perdón con el olvido.
Entonces... ¿Cuáles son los límites del perdón? ¿Debemos perdonar a un nazi que ha matado a miles de judíos? El mal puede llegar a ser obra de la gente normal y corriente que se deja llevar por la ideología dominante sin preguntarse ni cuestionarse nada, aunque dicha ideología llegue a ser hasta criminal. Y a todas esas personas que no están dispuestas a pensar, según Hannah Arendt, no se las puede perdonar.
De toda tragedia tenemos que sacar alguna moraleja para que podamos avanzar positivamente como sociedad y justamente en este caso, creo que nuestro deber se basa en no parar de recordar todos los crímenes contra la humanidad que se cometieron. No podemos mirar hacia otro lado, lo que pasó en los campos de concentración puede volver a pasar si se dan las medidas y circunstancia adecuadas. La historia está para no olvidarla, ya que todo lo que no recordamos, tendemos a repetirlo.
lunes, 25 de julio de 2022
LA VERDAD ESTÁ EN CRISIS: POSVERDAD Y DESINFORMACIÓN
Hoy en día… ¿Existe la verdad? Y si existe… ¿Quién determina lo que es verdad y lo que es mentira? ¿Qué criterios debemos de seguir para alcanzar la verdad? Estas preguntas son esenciales para detectar los bulos, las noticias falsas que son creadas con el único objetivo de desinformar y demás engaños que son definidos como mentira.
Diferenciar entre apariencia y realidad cada vez se nos hace
más cuesta arriba y parece mucho más complejo debido a la sobrecarga de
información que tenemos con los medios de comunicación. Hay muchos medios,
cadenas de televisión, periódicos, pero claro, en todos esos medios existe una
amplia gama de variedad de verdades… ¿En cuál deposito mi confianza? Bueno, eso
es un trabajo de reflexión profundo que tarde o temprano, nos debemos enfrentar
a él si queremos acercarnos al abismo de la verdad.
En este asunto, es muy importante saber qué personas tienen acceso a la palabra y si echamos la vista hacia atrás, veremos que en la antigüedad
no todo el mundo podía hacer uso libremente de la palabra como lo podemos hacer
hoy en día. Sin ir más lejos, un claro ejemplo lo encontramos en el libro II de
la Ilíada con Tersites, un guerrero aqueo de la guerra de Troya que se atrevió
a decirle a Agamenón que quería retirarse de la guerra, debido a ese acto,
Ulises se aproximó con su cetro y golpeó a Tersites derribándolo al suelo. Y
es que, por aquel entonces, el plebeyo no tenía la capacidad de comunicación, ya
que el aristócrata poseía todo lo bello y bueno que se podía llegar a ser. Con lo
cual, en aquella época si no tenías poder ni dinero, tenías que vivir con el
silencio.
Hoy en día podemos ver que es muy diferente y que ese silencio, de alguna manera, se ha roto. Casi todo el
mundo tiene acceso a la palabra y puede hacer uso de ella. Que muchas personas puedan
hablar sin tapujos está muy bien, pero con tanta información de tantísimas
personas… ¿Con qué información nos quedamos?
Un aspecto que debemos de tener en cuenta es cómo hemos hecho uso de esa palabra, debido a
que esto ha conllevado una consecuencia negativa ya que, si cualquier persona
puede expresar lo que piensa, se tiende a pensar que no hay límites en la denominada
libertad de expresión, pero sí los hay. Existen límites que no debemos
pasar debido a que un discurso homófobo, machista, racista (entre otros muchos más) no se debería
de tolerar.
Entonces, al haber tanta variedad de “verdades”, podríamos
llegar a pensar que la verdad quizás se ha convertido en una mera opinión que
se va ajustando a todo el mundo mediante gustos y preferencias. Aquí nos
encontramos con la famosa posverdad.
Si seguimos la definición que nos dicta la RAE, la posverdad sería
una distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones
con el propósito de influir en el juicio de una persona. Y es que, la realidad es como un constructo social, entendiendo por constructo social, que a raíz de los
hechos que ocurren en nuestra vida, nosotros sin indagar lo más mínimo en esa
supuesta verdad, damos como verdadero cualquier enunciado sin detenernos lo más
mínimo. De eso se nutre la desinformación, la curiosidad ha desaparecido de la
vida de muchos que han asumido que lo más fácil es creerse la primera noticia
que se cataloga como “verdad”.
Y aquí, es donde la filosofía entra en juego, para enfrentarnos a tanta desinformación que nos bombardea diariamente, la única herramienta que nos sirve como solución es la filosofía. La filosofía es esa arma intelectual que lucha con la ignorancia en la que tanta gente se acomoda desde hace mucho tiempo. Ante cualquier duda que tengamos a la hora de decidir con qué información nos quedamos y ante ese miedo de dar como verdadero algo, siempre tenemos que recordar que para que una creencia sea verdadera primero tiene que estar justificada, y si está justificada, tendremos que ver si esos argumentos son débiles o fuertes, en ese momento ya podremos guiarnos más o menos para decidir, aunque puede que aún así nos equivoquemos. Pero no nos quedemos en una simple superficie, dudemos y así podremos pensar.
miércoles, 2 de marzo de 2022
FILOSOFÍA Y NIÑOS
Cualquier persona pequeña cuando nace y llega al mundo, de forma involuntaria empieza a desarrollar con el paso de los días, las semanas, los meses y los años, las capacidades cognoscitivas de forma continua. Esto se debe a que el recién nacido desde el primer momento está conectado con los estímulos del mundo y obviamente, con las personas de su alrededor, las cuales le enseñan a utilizar el lenguaje.
Esas capacidades
cognoscitivas, de alguna manera podríamos decir que desembocan en el saber, en
el más puro conocimiento. Conforme un niño va adquiriendo palabras nuevas y conocimientos,
va haciendo un buen uso del lenguaje.
Y es ese buen
uso del lenguaje el que precisamente, hace que la criatura empiece a preguntarse cosas debido a que, si una persona adquiere nuevos conocimientos, eso tarde o
temprano le generará dudas, de lo contrario, si no se posee ningún tipo de
saber, no tendríamos ninguna inquietud cuando somos pequeños por hacer
preguntas. Ya sea desde el saber más trivial como que solo se
debe cruzar un paso de peatones cuando el semáforo está en verde, hasta el saber
más complejo que le pueda parecer a cualquier niño pequeño.
La filosofía es
poner en duda absolutamente todo, no dar por sentado nada y cuestionarse las
veces que hagan falta cualquier tema, aunque parezca que ya se haya dado por solucionado.
La palabra clave que repite de forma continua la mayoría de niños, en esa etapa
temprana es: ¿POR QUÉ...?
Curiosamente,
conforme vamos creciendo dejamos de preguntar tantas cosas, nos olvidamos en
cierta parte de esa curiosidad por el saber de algo, ese es el momento en el
que empezamos a dar por sentado las cosas. Una posible respuesta de por qué
pasa esto quizás la podemos encontrar en el hecho de que cuando nos educan en
la escuela, no nos fomentan a dar rienda suelta a nuestro pensamiento, nos conducen
a asentir lo establecido, sea correcto o incorrecto.
De esta forma, se
podría afirmar que, en la fase infantil, sí existe la inquietud filosófica (aunque los propios niños no sean conscientes de ello) que
todo filósofo debe tener: poner con interrogantes todo. Si ese interés por
preguntar lo fomentáramos más en el momento oportuno, se podría ver de una
forma más clara y concisa cómo en los jóvenes más desarrollados (adolescentes) reside aún ese
despertar por el interés filosófico, solo hace falta despertarlo y activarlo.
No sería una paradoja
pues que al crecer olvidáramos esa capacidad de asombro y curiosidad. Por esta
misma razón urge tanto el papel de la filosofía en la educación. Si fomentamos
esta postura de asentimiento, estaremos formando a jóvenes que carecerán de una
gama muy extensa y amplia de inquietud por cualquier asunto de la vida.
Acabarán siendo tarde o temprano, simples cerebros en cubetas.
sábado, 14 de agosto de 2021
Educar sin valores éticos también es fracasar
Parece ser que al ser humano le cuesta bastante diferenciar lo bueno, lo malo y lo necesario en la sociedad.
Habitualmente se tiende a confundir con bastante fluidez la educación buena de la educación mala. Ahora nos volvemos a encontrar con una masa gigante de críticas ante una nueva iniciativa educativa.
Desde el curso 2022-2023, los niños y niñas de primaria empezarán a dar una nueva asignatura de valores cívicos y éticos. En esa materia, precisamente, se tratarán temas como por ejemplo, la igualdad de género, el respeto hacia cualquier persona que tenga la condición sexual que quiera tener, el rechazo absoluto a la violencia y la buena convivencia entre todos los ciudadanos.
Es innegable que esto es una muy buena noticia, la Filosofía junto con la Ética dan un paso bastante grande hacia delante. Por increíble que parezca, la jornada del buen educador no acaba cuando se imparte de forma correcta los contenidos de la materia, acaba cuando además de eso, se intenta que los alumnos apliquen a su vida cotidiana unos buenos valores sociales, morales, éticos y emocionales.
Si seguimos con la idea de educar sin valores éticos, seguiremos fracasando en la formación de personas para nuestra sociedad.
Es decir, educando en valores éticos y cívicos, conseguiremos que tu hijo o hija el día de mañana, tenga sus ideales a defender bien estructurados en la cabeza para que entienda entre muchas otras cosas, que no tiene que importar la orientación sexual que tenga cada uno. Así igual conseguimos que todos y todas tengamos el derecho de ser y amar a quien queramos y sobre todo, evitaremos que un chaval sin tener culpa de nada y por querer vivir simplemente, sea asesinado al grito de "maricón".
Por eso mismo, si eliminamos las asignaturas de carácter filosófico, los alumnos no podrán saber lo que está bien y lo que está mal y por lo tanto, se crearán a personas vacías de igualdad y respeto hacia ellos mismos y hacia los demás.
Y que no nos vendan la moto desde la derecha y la ultraderecha, enseñar en valores éticos no es adoctrinar, es educar correctamente.
miércoles, 21 de julio de 2021
La política lo es todo
Hoy, 21 de julio de 2021. La política lo es todo en ARAINFO. 📝📃
https://arainfo.org/la-politica-lo-es-todo/
Está muy de moda escuchar últimamente que cualquier crimen de la realidad (del tipo que sea) no debe ser politizado, pero en verdad, esa afirmación tiene lagunas, las cuales no sirven para nuestra vida cotidiana. Tenemos que asumir y digerir que la política lo es todo.
Si la política no lo fuera todo... ¿Quién va a cambiar entonces las injusticias y los abusos que vivimos todas nosotras? Eso solo lo puede cambiar el político o la política. De esta forma, si nos encerramos en nuestra caverna de la ignorancia y nos aferramos a la idea de que la política no es igual a la vida, les concederemos el patético honor a los que gobiernan de ser unos sumisos de quienes nos presiden desde el poder más alto. Ahí entra en juego nuestra amiga más conocida: la manipulación.
Lo que comes, lo que piensas, la ropa que llevas, las series que ves el fin de semana, lo que consumes, lo que compras y sobre todo, lo que haces, es política. Y si cometes un crimen violento sea del tipo que sea, eso está en el marco de la política. Y por increíble que parezca, al intentar despolitizar todo también se está haciendo política.
Por eso, aquí la educación tiene un papel fundamental. La educación por sí sola no puede cambiar el sistema, necesita que la política haga ese trabajo. El maestro debe formar a un alumno con plenos conocimientos políticos. Es decir, el alumno debe saber qué es la monarquía, la democracia, la república, la dictadura, el absolutismo... Y así con todos los términos políticos existentes. Si no conseguimos hacer esto, el sistema educativo estará creando a individuos sin formación política, que a la hora de votar a sus representantes, seguirán a las masas como unos auténticos sumisos de la ignorancia, y acabarán votando a lo que socialmente está aceptado, aunque esas personas no tengan ningún conocimiento de qué propone dicho partido. Se estará creando a una persona dormida y ciega.
Por lo tanto, cuando una persona proclama y defiende que algo no debe ser politizado, lo que está haciendo es que ese algo siga como está por muy malo que sea. Ya que, solo en la política existe la posibilidad del cambio social. Desvincularse de la política es desvincularse de la vida.
sábado, 30 de enero de 2021
Hablemos un poco de la crisis ecológica y el capitalismo
A mi juicio, sí que creo que haya una posible conexión, por mínima que sea, entre la crisis ecológica y lógica capitalista. Es inevitable no darse cuenta de la explotación de materiales y de recursos que se está produciendo en nuestra sociedad de hoy en día desde hace años, estamos agotando inconscientemente los recursos que tenemos a nuestro alcance para satisfacer nuestras necesidades (a veces innecesarias). Una persona materialista, tendría este punto de vista tatuado en la memoria. Saciamos nuestras ansias de gastar, gastando más sin haber consumido completamente lo anterior, por esa misma razón, se ha producido una crisis del capital que ha dado lugar o ha desencadenado una crisis ecológica de carácter medioambiental. Ese sistema capitalista en el que estamos profundamente sumergidos, es un bucle del que no se puede salir tan fácilmente, aunque los medios de producción son los principales encargados de preocuparse de que no salgamos de ese bucle y sigamos gastando más capital. Nosotros alimentamos al monstruo del capitalismo de una forma u otra, contribuyendo siempre en el desgaste de lo innecesario. Con lo cual, es inevitable ver que estamos encarcelados en un sistema lineal en vez de estar en un sistema circular. En ese sistema lineal no gastamos para consumir, gastamos por gastar sin consumir del todo la mercancía que hemos comprado. De la otra forma, si estuviéramos en un sistema circular, compraríamos la mercancía y la consumiríamos, es decir, gastaríamos el capital para la consumición propiamente dicha. Lo más coherente sería estar en un sistema circular. Da igual cuánto tengamos, siempre queremos más y sobre todo, algo mejor de lo que ya teníamos anteriormente. No obstante, es cierto que, si no hay un crecimiento, es decir, si no existiera el capitalismo tenemos que asumir aunque nos duela que el sistema se hundiría, por lo tanto todos los años tendría que crecer la economía por lo menos un tanto por ciento, si no, este sistema en el que estamos se pierde.
Por lo tanto, al hablar de mercancías, nos tenemos que acordar obviamente de los dos modos de circulación de mercancías que existen. Por un lado, está la circulación simple (economía de mercado NO capitalista) que su estructura sería: MERCANCÍA - DINERO - MERCANCÍA (M-D-M), y su finalidad sería satisfacer las necesidades de las personas ya que, produces una mercancía, la vendes, y con el dinero que has obtenido, produces más mercancía. Y por otro lado, estaría la circulación convertible en capital (CAPITALISTA) que su estructura sería: DINERO - MERCANCÍA - DINERO (D-M-D*), y su finalidad sería ampliar el capital de partida, es decir, el dinero que invierte alguien es menor que el dinero final gracias a la famosa plusvalía, entendiendo a la plusvalía como la diferencia entre el trabajo realizado por el trabajador y el pago en efectivo que ha recibido éste en compensación por su trabajo.
Todo este sistema capitalista de producción ocasiona grandes daños a nuestro planeta, si agotamos tanto los recursos de los que disponemos, llegará el día en el que se acaben de una vez por todas, entonces lo más seguro es que entremos en un colapso ecológico y capitalista. No solo ayudamos nosotros a que este sistema consumidor funcione, la publicidad también hace que recordemos constantemente lo insatisfechos que estamos con nuestras vidas y con nosotros mismos, llevándonos a comprar mercancías nuevas para así saciar (o intentar) nuestros complejos, al fin y al cabo el ser humano es un acomplejado. Sin embargo, también pienso que el sistema no puede permitirse el lujo de que dejemos de consumir, por eso, el sistema intenta que no desaparezca de nosotros esa necesidad de seguir gastando compulsivamente. Detenerse es morir, por esa misma razón, no se puede parar la economía, si no, nos vamos a la quiebra. Este último argumento se puede aplicar perfectamente a la situación del Covid-19, el claro ejemplo de que pesa más la economía que la salud de las personas en un sistema capitalista como el nuestro. Con lo cual, podemos llegar a pensar que hemos entrado en un maldito bucle capitalista, ya que si el sistema deja de producir nos vamos a la quiebra pero mientras se produce de forma compulsiva, nuestro planeta pierde vida. Podríamos decir que, hemos entrado hasta el fondo en un sistema bucle del capitalismo para gastar por gastar.
domingo, 8 de noviembre de 2020
NO SIN ÉTICA
Hace unos días nos llegaba la noticia de la abolición de la asignatura de Ética en 4º de la ESO por parte de la medida tomada y llevada a cabo del actual Gobierno. Esta votación ha sido por parte del PNV (Partido Nacionalista Vasco) y del PSOE (Partido Socialista Obrero Español). El ámbito de la Filosofía ya ha sufrido bastantes batacazos por parte de reformas educativas absurdas. Sin ir más lejos, podemos recordar que en 2018, el Gobierno eliminó de su reforma educativa que la asignatura de Filosofía volviera a estudiarse obligatoriamente en la ESO pese a lo que se pactó en el Congreso de los Diputados, que fue totalmente lo contrario. Con esa medida, un estudiante de instituto, podía pasar tranquilamente la ESO sin haber estudiado ninguna asignatura del ámbito filosófico. Parecía que poco a poco la Filosofía se estaba acomodando en el programa educativo pero lamentablemente, el Gobierno ha optado por la ignorancia y la ineptitud. No son conscientes de que si eliminan las materias de carácter filosófico, les están coartando a los estudiantes de tener un pensamiento crítico y sabio. Si van apareciendo este tipo de medidas, los jóvenes de hoy en día, no sabrán pensar. Las matemáticas por ejemplo son muy importantes también, pero la rama de la Filosofía es la única que se atreve a indagar en las preguntas que todavía no tienen respuesta y a poner en duda absolutamente todo lo establecido. Al trabajar el pensamiento filosófico mejoras tus actitudes como ser humano, pudiendo llegar a encontrar la verdad, algo difícil a la par que curioso.
Aquí la Ética juega un papel fundamental en el alumnado, la educación no solo consiste en enseñar a hacer sintaxis y raíces cuadradas, va más allá de eso, una buena educación consiste sobre todo en intentar transmitir buenos valores éticos a los alumnos para que el día de mañana, puedan vivir de una forma adecuada y correcta en sociedad tras haberse planteado lo que está bien y lo que está mal. En definitiva, con estos amagos de reformas incoherentes, ya que a esto no se le puede llamar reforma educativa porque de educativa no tiene nada, se destapa el objetivo que tienen en mente. Nos quieren callados, sordos y ciegos para no poder ver toda la manipulación invisible que nos lanza la política y los medios de comunicación. Por eso quieren que la Filosofía muera en las aulas, así van a formar a personas que carecerán de sentido común acatando todo lo que se les imponga sin cuestionarse lo más mínimo.
"Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás".
- René Descartes
martes, 25 de agosto de 2020
El epicureísmo en Aragón Digital
Enlace: https://www.aragondigital.es/2020/08/24/el-epicureismo-ante-el-covid-19/


