domingo, 8 de noviembre de 2020

NO SIN ÉTICA

        Hace unos días nos llegaba la noticia de la abolición de la asignatura de Ética en 4º de la ESO por parte de la medida tomada y llevada a cabo del actual Gobierno. Esta votación ha sido por parte del PNV (Partido Nacionalista Vasco) y del PSOE (Partido Socialista Obrero Español). El ámbito de la Filosofía ya ha sufrido bastantes batacazos por parte de reformas educativas absurdas. Sin ir más lejos, podemos recordar que en 2018, el Gobierno eliminó de su reforma educativa que la asignatura de Filosofía volviera a estudiarse obligatoriamente en la ESO pese a lo que se pactó en el Congreso de los Diputados, que fue totalmente lo contrario. Con esa medida, un estudiante de instituto, podía pasar tranquilamente la ESO sin haber estudiado ninguna asignatura del ámbito filosófico. Parecía que poco a poco la Filosofía se estaba acomodando en el programa educativo pero lamentablemente, el Gobierno ha optado por la ignorancia y la ineptitud. No son conscientes de que si eliminan las materias de carácter filosófico, les están coartando a los estudiantes de tener un pensamiento crítico y sabio. Si van apareciendo este tipo de medidas, los jóvenes de hoy en día, no sabrán pensar. Las matemáticas por ejemplo son muy importantes también, pero la rama de la Filosofía es la única que se atreve a indagar en las preguntas que todavía no tienen respuesta y a poner en duda absolutamente todo lo establecido. Al trabajar el pensamiento filosófico mejoras tus actitudes como ser humano, pudiendo llegar a encontrar la verdad, algo difícil a la par que curioso. 

        Aquí la Ética juega un papel fundamental en el alumnado, la educación no solo consiste en enseñar a hacer sintaxis y raíces cuadradas, va más allá de eso, una buena educación consiste sobre todo en intentar transmitir buenos valores éticos a los alumnos para que el día de mañana, puedan vivir de una forma adecuada y correcta en sociedad tras haberse planteado lo que está bien y lo que está mal. En definitiva, con estos amagos de reformas incoherentes, ya que a esto no se le puede llamar reforma educativa porque de educativa no tiene nada, se destapa el objetivo que tienen en mente. Nos quieren callados, sordos y ciegos para no poder ver toda la manipulación invisible que nos lanza la política y los medios de comunicación. Por eso quieren que la Filosofía muera en las aulas, así van a formar a personas que carecerán de sentido común acatando todo lo que se les imponga sin cuestionarse lo más mínimo.

"Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás". 

- René Descartes

lunes, 24 de agosto de 2020

Un Nietzsche responsable

Nietzsche ya predijo en el siglo XIX el uso de mascarilla en 2020...

Imagen de SOFIA/SFA (Sociedad de Filosofía Aplicada)

jueves, 20 de agosto de 2020

Estoicos... ¿Dónde estáis? Nos hacéis falta y os echamos de menos

        La mayor carga que se le puede imponer al ser humano desde que existe el mundo es la obligación de existir, ya que algunos no viven de forma adecuada respetando tanto a los habitantes con los que conviven como al medio al que pertenecen. Es cierto que nadie nace sabiendo nada... ¿No?

        Según Platón, el alma de cada persona sabe todo y ha contemplado el auténtico conocimiento pero necesita recordar debido a que cuando se produce la unión de cuerpo y alma, al ser una unión antinatural, el alma se olvida de todo y tiene que recordar lo olvidado mediante la famosa reminiscencia, que se basa en conocer recordando, todo lo que se tiene que recordar ya lo sabíamos de antes, con lo cual, conocer es recordar. Respetando la idea que tenía Platón, creo que el ser humano no nace con nada de conocimiento, va adquiriendo el saber conforme va pasando el tiempo.
Volviendo al tema abordado del principio, el ser humano no sabe vivir de forma adecuada respetando al medio y a la naturaleza. 

        Por eso, ahora es buen momento para nombrar a la escuela helenística del estoicismo. Esta escuela la fundó un filósofo llamado Zenón de Citio "el estoico". La principal idea que defendía esta escuela para conseguir ser feliz era vivir respetando a la naturaleza. Para un estoico, el sabio era el que vivía de acuerdo con la naturaleza, asumían el destino y no intentaban por nada del mundo oponerse a él o cambiarlo. Para los estoicos, la gran mayoría de nuestros males o desgracias procedían directamente del placer, los placeres te desvían de la naturaleza racional.

        En estos momentos tan críticos en los que estamos ahora mismo, parece que nos ha poseído más el epicureísmo y el disfrute del placer a toda costa que el estoicismo y el controlar las circunstancias y hechos que se pueden ver con claridad este año. La felicidad tendría que empezar donde acaba el sufrimiento, no obstante, parece ser que nosotros mismos de forma ilógica, buscamos el sufrimiento pudiéndolo evitar con la experiencia acumulada.

       Ante una pandemia mundial, hay que vivir de acuerdo a los hechos y las circunstancias para evitar el dolor y la perturbación en diferentes factores de nuestras vidas. Y vivir de acuerdo a los hechos y a la naturaleza ahora mismo, significa que si para intentar frenar la trasmisión del virus, te tienes que poner un trozo de tela que te cubra la boca y la nariz, te lo pones. O si por lógica pura, no se pueden hacer todas las actividades que se hacían antes con total normalidad, no se hacen. ¿Es simple, verdad? Pues a mucha gente estas reflexiones tan simples, les quedan grandes por lo que se ve.

        Hay que buscar ese equilibrio entre Epicuro y el disfrute del placer de forma moderada, con Zenón de Citio y el vivir de acuerdo a la naturaleza. Lo que no podemos hacer es dedicarnos al placer como si no hubiera un mañana porque precisamente, hay que preocuparse de las consecuencias de ese mañana. Ese término medio existe, solo hay que esforzarse para poder conseguirlo. 

        Si siguiéramos los pasos del estoicismo, seguro que Zenón de Citio estaría muy orgulloso de nosotros.

domingo, 16 de agosto de 2020

La condena más injusta de la antigüedad ateniense

        Que a día de hoy con todas las injusticias que abundan en nuestra sociedad, se impongan condenas por simplemente hacer uso de la libertad de expresión, es algo contradictorio en una democracia. ¿A que sí? Pero esto no solo está ocurriendo ahora, las condenas injustas siempre han existido, si nos remontamos en la sociedad clásica griega, podemos ver un ejemplo muy claro y conciso.

        Gracias a Sócrates, la famosa llamada "polis" se desarrolló con el paso del tiempo de forma favorable, las polis eran las ciudades-estado totalmente independientes y la sociedad se solía organizar así. A pesar de todo el tiempo que ha pasado desde aquella época, la figura socrática continua estando viva en muchas personas actualmente. Y es que, aunque algunos quieran olvidar su nombre, Sócrates fue una de las figuras más importantes para la historia de la filosofía antigua. Él era un ciudadano ateniense que se dedicaba a ir lanzando preguntas a la gente con la que se cruzaba en la plaza y la ignorancia de la gente se quedaba al descubierto porque no sabían nada.

        Se dio cuenta de que la gran mayoría de personas, vivían en una nube de tranquilidad pensando que sabían todo cuando realmente no sabían absolutamente nada. Seguidamente, se percató de que él desconocía más cosas de las que conocía, es decir, él solo sabía que no sabía nada pero eso ya era saber algo. Con lo cual, llegó a una conclusión firme y dijo: "Yo solo sé que no sé nada".
Sócrates, enseñaba a los ciudadanos mediante la mayeútica, el método socrático de aprendizaje que iba desde la ignorancia hasta el conocimiento haciendo preguntas.

        Por esa simple razón, se le consideró como el más sabio de Atenas. Desgraciadamente, en aquella época hacer pensar a la gente parecía que era delito (ahora lo sigue siendo, por desgracia) y el pueblo ateniense, estando en una democracia, le condenó. Fue condenado por supuestamente adoctrinar el pensamiento de los más jóvenes y también por un descubrimiento que se produjo. Durante su época, la democracia tuvo muchas idas y venidas, y en una de esas veces que no había democracia, el Gobierno de Atenas se quedó en manos de unos tiranos (el Gobierno de los treinta tiranos), el pueblo se reveló y quitaron la tiranía para implantar de nuevo la democracia. Entonces, parte de su condena viene de que se descubrió que dos de esos treinta tiranos, fueron sus discípulos. El pueblo ateniense estando en democracia, condena a Sócrates al ostracismo (condenado al destierro para irse de Atenas) o a beber cicuta. Finalmente, Sócrates fue fiel a sus principios como siempre y murió bebiendo cicuta.

        Por esta misma razón, su discípulo Platón, le dará tanta importancia a la política. Platón estará en total desacuerdo con la democracia, la gente verá esa forma de gobierno como un avance y él la verá como un auténtico retroceso porque la democracia condenó al mejor ciudadano del mundo y a su maestro. Platón estuvo tan en desacuerdo con esa forma de gobierno que incluso intentó llevar a cabo una ciudad platónica ideal, la intentó realizar tres veces pero las tres veces fracasó. En el tercer y último intento, Platón fue vendido como esclavo pero un amigo suyo le compró para que pudiera volver a Atenas y así dedicarse a la filosofía y fundar la Academia. Esa ciudad platónica ideal no fue más que un mero intento de utopía al fin y al cabo.

        La condena socrática refleja el miedo a pensar que tenía la gente en aquella época, Sócrates solo quiso que la gente pensara por sí misma y se cuestionara preguntas para reflexionar. Hay teorías que ponen en duda la existencia de Sócrates, otras dicen que la figura de Sócrates fue verdadera pero que se basa desde el punto de vista platónico, ya que Sócrates no escribió nada. Sin embargo, yo me quedo con ese Sócrates amable, cercano, inquieto por hacer preguntas a las personas por la calle y despertar la curiosidad de pensar a todo el mundo. Y lo más seguro es que si Sócrates siguiera estando en vida, nuestra sociedad en pleno siglo XXI, le volvería a condenar. Todavía se sigue mirando con cierta rareza extraña al que piensa y se halaga al que no lo hace. ¿No es más condenable el no pensar que el pensar?

        Este tipo de injusticia sigue ocurriendo a día de hoy, solo hay que ver a artistas como Pablo Hasel (rapero y poeta), condenado a más de cinco años de prisión por cantar la realidad en canciones y señalar a los ladrones. Gritar la verdad e invitar a que la gente piense por sí misma tiene el precio muy caro, por lo visto si destapas las evidencias te acusan de injurias a la Corona. Mientras, si robas y saqueas a tu país durante infinitos años, te puedes fugar con el botín. ¿Qué ironía, no? Seguro que si estuviera el sabio de Sócrates ahora y viera todo lo que está ocurriendo, iría como un loco por nuestra plaza pública preguntando a los ciudadanos la siguiente pregunta...

¿Dónde queda la libertad de expresión en la democracia?

03 pintura muerte Socrates discipulos
Ilustración de la muerte de Sócrates (470 a.C - 399 a.C)

sábado, 8 de agosto de 2020

El epicureísmo ante el Covid-19: La búsqueda del placer en plena pandemia

        Parece ser que la irresponsabilidad y la falta de empatía, son las protagonistas de este 2020. No hace falta irse muy lejos para comprobar que esta situación se nos está yendo de las manos. Gente en terrazas sin mascarilla, playas a rebosar de gente, locales nocturnos sin ninguna medida de seguridad... Nos está ganando el disfrute del placer que el tener cuidado... Y es que, el virus no entiende ni de placeres ni de vacaciones. Ya lo decía el sabio de Epicuro de Samos (filósofo griego que fundó la famosa escuela helenística del epicureísmo), el placer es el fin que nos proporciona la felicidad. Pero hay que pensar en las consecuencias que derivan de dichos placeres.

        El hedonismo de Epicuro actualmente se malinterpreta con gran facilidad porque tendemos a creer que debemos satisfacer todos nuestros placeres de forma instantánea y no es así. En tiempos de pandemia, deberíamos hacer uso de la coherencia y aplazar todos esos placeres innecesarios. Dentro de esos placeres innecesarios que se pueden evitar, nos encontramos naturalmente con el ocio nocturno... El simple hecho de que las discotecas permanezcan abiertas sin ninguna medida de seguridad y sin mantener la distancia obligatoria es realmente bochornoso para los ciudadanos que seguimos las recomendaciones médicas desde el primer momento y para los sanitarios que se dejan la piel por nosotros.

Para Epicuro, el que disfruta de los placeres de forma moderada, evita el dolor. Podríamos hacerle caso y dosificar nuestras ansias absurdas por volver a la "normalidad" por la salud de todos... ¿No?



miércoles, 5 de agosto de 2020

¿La vida se te puede hacer bola?

        Cuando decimos que somos "libres" de elegir lo que queramos, nos tenemos que percatar de que no todo se puede elegir, con lo cual, no hay libertad al cien por cien. 
La libertad del ser humano es muy limitada, tan limitada que podríamos decir que en realidad no es libre si partimos del simple hecho de que le obligan a nacer. A nadie se le pregunta si quiere nacer... En el momento en el que nacemos y venimos a este mundo tan extraño ya nos están imponiendo una obligación. La obligación de existir.

        Se podría decir que el ser humano está condenado a la existencia. Nadie nos ha preguntado si queremos nacer, de repente sales de ese "mundo pequeño" en el que residías para entrar de lleno en un mundo totalmente nuevo y sin que tú lo sepas, estás a expensas de que te orienten, te cuiden y te enseñen para desarrollarte como persona humana.
        Es muy curioso que, conforme va pasando el tiempo, la gente de tu alrededor se crea automáticamente expectativas sobre ti, ya que a medida que te vas haciendo mayor, tienes que empezar a valerte por ti mismo, a caerte tú solo, a estudiar/trabajar... Al fin y al cabo, a enfrentarte a los obstáculos que te va dejando la vida. Esas famosas expectativas con el paso de los años, se van agrandando cada vez más... Y a la vez las dificultades para existir aumentan, llegando incluso algunas veces a pensar que la vida se nos hace bola. A medida de que pasa el tiempo, ves que la bola (los problemas) se va haciendo más pequeñita pero en un primer momento te parece la bola más grande del mundo. En ese momento te das cuenta de que te han llegado involuntariamente una serie de responsabilidades importantes que tienes que seguir y cumplir para poder vivir. 
Entonces, el ser humano está completamente condenado a existir y no se puede relacionar con la libertad porque ninguna condena impuesta sin previa elección se puede considerar como algo libre y voluntario.

        Jean-Paul Sartre al empezar su aventura de elaborar los cimientos de la corriente del existencialismo dijo: "La mayor condena del hombre es su existencia"... Y es que, el primer segundo de vida de cualquier persona ya viene cargado de obligaciones y cargas. Sin tú quererlo, te imponen existir y eso conlleva a que tendrás que soportar problemas, dolor, dudas, muerte, pero también cosas buenas. Aunque al ser una imposición tendemos a centrarnos más en lo malo que en las cosas buenas. 
Nuestra libertad es tan limitada que incluso nacemos sin ella y poco a poco tenemos que ir soportando las consecuencias del mayor cargo que se le puede imponer al ser humano: nacer. Y lo peor de todo es que algunos seres humanos no están preparados todavía para esa carga tan importante como es la vida.

Jean-Paul Sartre 

viernes, 1 de mayo de 2020

Socialización y redes sociales: ¿Facilitan o dificultan las relaciones?

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Guy Debord (1931-1994)

        En pleno siglo XXI estamos muy evolucionados respecto al tema de la tecnología. Cada vez las nuevas tecnologías nos facilitan más nuestra vida y nos proporcionan más comodidades. Por ejemplo, mucha gente para no ir a comprar al supermercado, compra por Internet. Como esa facilidad, hay mil más. Y están muy bien ya que son facilidades con una eficacia evidente y mayoritariamente son seguras. Gracias a la tecnología también nos podemos enterar de noticias a tiempo real. Pero las tecnologías también esconden una serie de problemas que la mayoría de veces no se pueden ver a simple vista. Casi siempre nos concentramos en una pantalla y nos olvidamos de que afuera hay un mundo real y gente de verdad. Pero este problema creo que lo padecemos todos, aunque algunos más que otros. La clave está en ir dándonos cuenta de este fallo tan normalizado poco a poco.

        En una serie de televisión llamada "Merlí" hay un capítulo en el que se nombra al filósofo Guy Debord. Este pensador francés, decía que nuestro entorno es un modelo de sociedad que ha ido convirtiendo la vida de la gente en un auténtico espectáculo. Para este filósofo que desconocía por completo las redes sociales, vivimos en una especie de pantalla donde todo el mundo quiere ser visible a cualquier precio con tal de hacer lo mismo que hace todo el mundo. Dicho de otra manera, si no te muestras, no existes. Así que solo cuenta lo que publicamos de nosotros mismos en las redes sociales. Con investigar e indagar un poquito sobre este filósofo, se puede sacar en claro que de alguna forma, las redes sociales nos obligan a publicar la mayoría de cosas que pasan en nuestra vida. No toda la gente lo hace pero la mayoría sí porque parece ser que al no exponer cosas de tu vida se produce un sentimiento de rareza ante la sociedad. 

        ¿Quién no ha subido una foto a una red social fotografiando lo que está haciendo en ese momento?

        Sí, es el famoso denominado "postureo". Todos lo hemos hecho alguna vez, yo he llegado a la conclusión de que casi todas las veces a la gente no le tiene que importar lo que estés haciendo en ese momento. Aunque eso no quita que si estoy haciendo algo y quiero subirlo porque me apetece y quiero, lo suba. Las personas que suben absolutamente todo sobre su vida, viven por y para las redes sociales. Si hacemos eso, se podría decir que no existe la privacidad en la red y eso debería ser fundamental.
Hay otro ejemplo más claro todavía; cuando vas a un concierto de tu cantante favorito, lo típico es grabarlo con el móvil para tenerlo guardado. Pero de lo que no te estás percatando es de que lo estás viendo a través de una pantalla pudiendo verlo en directo. Este problema de la tecnología se está convirtiendo poco a poco en algo totalmente habitual y es una lástima que estemos tan concentrados en una insignificante pantalla.

        Otro de los problemas graves que están ocultos en las tecnologías es que pueden llegar a ser muy engañosas debido a que la identidad que se proyecta no siempre es la real. Nosotros vamos publicando cosas de nuestra vida en función de lo que queremos que la gente vea y conozca, simplemente por el hecho de que no queremos que desconocidos sepan cosas privadas de nosotros sin conocernos. También se dan muchos casos de personas que se crean una identidad falsa en alguna red social para intentar engañar a la persona con la que está hablando. Con lo cual, hay que tener mucho cuidado y ante todo, asegurarse de la identidad de la persona con la que estamos conversando.
        Además la tecnología es muy selectiva, tú puedes añadir y quitar amigos de tu perfil a tu gusto. Eso está muy bien ya que nos proporciona la privacidad que merecemos, pero a la hora de estar en sociedad, eso no lo puedes hacer. En ese instante tienes que poner en práctica tus habilidades sociales y desarrollar tu personalidad en persona. Eso parece lógico, pero hay gente que piensa que por tener cinco mil amigos en Facebook ya es popular y ya tiene vida social. Y no, la verdadera vida social empieza cuando sales a la calle, vas a trabajar o vas a clase que es cuando te relacionas con gente real.

        En conclusión, no podemos permitir que las redes sociales dominen nuestra vida, al estar todos los días pegados a una pantalla nos estamos perdiendo el hablar con gente real que es lo que de verdad importa.

jueves, 23 de abril de 2020

¿Se puede conseguir la eudaimonía?

        ¿A quién no le gustaría ser feliz durante toda la vida? Uno de los objetivos fundamentales de todo ser humano es intentar estar feliz, aunque a veces por determinadas circunstancias los problemas llaman a nuestra puerta y no se van hasta que les abrimos. Y a veces se quedan a vivir con nosotros un tiempo. Con lo cual, a simple vista, no siempre estamos felices. Pero hay que tener claro el concepto de "felicidad" o en griego "εὐδαιμονίᾱ".


        El concepto de "eudaimonía" se asocia directamente con la ética aristotélica ya que el objetivo final en esta ética es alcanzar la felicidad. Para Aristóteles, que fue una de las grandes e importantes figuras de la historia de la filosofía, cuestionarse lo que estaba bien o lo que estaba mal, pasaba a un segundo plano porque lo verdaderamente importante era la felicidad. La eudaimonía para Aristóteles es la vida completa del ser humano, abarca absolutamente todo nuestro periodo de vida, con lo cual, no es ni un estado ni una situación en el tiempo, es la vida entera. Y hay que destacar también que es el fin de sí misma ya que "quiero ser feliz porque sí", ese es el único objetivo, no se consigue para otra cosa.

        Cuando Aristóteles nos dice que la felicidad abarca toda la vida, se refiere a que al final de la vida, puedes juzgar si has sido feliz o no. Solo puedes juzgar si has tenido una vida totalmente plena al final. 

        Pero en mi opinión, me resulta un poco contradictorio que la felicidad no se mida en momentos o estados, pues la mayoría de veces no estamos felices las veinticuatro horas del día, no es imposible pero es poco probable estarlo porque durante el día suceden acontecimientos en nuestra vida que pueden influir en el estado de ánimo provocando "bajones". En consecuencia, si no estamos felices absolutamente todas las horas del día, mucho menos será toda la vida. La mayoría de veces creo que asociamos la felicidad con pequeños momentos simples, la vida es muy simple, con lo cual nosotros también lo somos (aunque a veces queramos complicarnos). Un simple mensaje de alguien, un baño relajante, comer tu helado favorito, ver una serie en el sofá, sacar buena nota en ese examen tan difícil, ir a un concierto de tu cantante preferido o incluso salir a la calle en tiempos de coronavirus, nos provoca felicidad... Y todas esas cosas se basan en estados y situaciones. Aunque queramos y le pongamos ganas y esfuerzo, no podemos estar felices siempre. Nuestra vida está condicionada a muchísimos factores que la mayoría de veces no dependen de nosotros. Con lo cual, estamos sometidos siempre a ese "azar" de lo que va a pasar y puede que pase algo que de forma directa o indirecta, nos produzca tristeza, enfado, decepción...

        La felicidad de alguna manera u otra, está totalmente ligada al placer, ya que lo contrario al placer sería el dolor y eso supondría lo contrario a la felicidad. Esos pequeños momentos que hacen que estemos felices nos provocan siempre momentos placenteros, ya lo decía una de las escuelas helenísticas más importantes, el epicureísmo. Para el epicureísmo el placer es esa especie de "antídoto mágico" que nos proporciona la felicidad. De este modo, creo que viene muy bien al caso esta referencia epicúrea.

En definitiva, desde el punto de vista aristotélico, para mí conseguir la eudaimonía es imposible ya que si es un proceso de toda la vida y no es ni un estado ni una situación, es imposible porque no podemos estar felices siempre. 

La felicidad se basa en pequeños momentos y contra más simples sean, más placer provocan, no obstante, sigo en busca de ella.

Aristóteles, el que sabía de todo - Zenda
Ilustración de Aristóteles (385 a.C - 323 a.C)

lunes, 13 de abril de 2020

De Epicuro a la vida diaria

        La mayoría de gente podrá decir que la filosofía no sirve para nada y que no se puede aplicar a la vida real. Lo cierto, es que la filosofía está presente en cada uno de nuestros días. Especialmente, se pueden destacar pensamientos de algunos filósofos que tenían una forma de ver el mundo muy acorde con nuestra realidad de hoy en día. Uno de esos filósofos podría ser por ejemplo, Epicuro de Samos.

        Epicuro fue un filósofo griego antiguo y fue el fundador original de una de las escuelas helenísticas más importantes y destacadas durante el periodo helenístico: el epicureísmo. Para el epicureísmo el placer va más allá de lo material, se podría decir que el placer se basa en las pequeñas experiencias que nos producen una cierta satisfacción. Como ya he dicho, esta escuela es fundada por el sabio de Epicuro y curiosamente, se reunía a pensar con sus fieles seguidores en una especie de jardín. Con lo cual, en ese espacio dejaban rienda suelta a sus profundos conocimientos filosóficos. Esta escuela, es una de mis favoritas porque creo que se basa en algo "esencial" de la vida, a la vez que básico, ya que todos seres humanos en la mayoría de momentos de nuestra vida (por no decir en todos), buscamos ese "placer" que nos hace sentir bien o nos gusta. Así que esta escuela, nos ofrece una especie de ética hedonista donde el placer es la finalidad que nos proporciona la felicidad. Aunque hay que decir que Epicuro nos recomienda gozar de una forma moderada de los placeres para evitar el dolor.
Como dato curioso del epicureísmo, Epicuro dividía los placeres en tres grupos:

- Los placeres naturales necesarios: sirven para sobrevivir y provocan una satisfacción siempre.
- Los placeres naturales NO necesarios: son esos placeres innecesarios que se pueden evitar.
- Los placeres NO naturales y NO necesarios: se deben evitar siempre porque no son necesarios para vivir.

        Unos de los trabajos que más recomiendo leer de Epicuro es el libro de "Obras Completas", en ese libro se refleja muy bien lo que realmente consideraba importante en la vida. Él consideraba muy importantes los placeres del cuerpo pero también le daba muchísima importancia a las satisfacciones del alma, como por ejemplo, la amistad. Para Epicuro, si no tienes amigos, nunca serás feliz.

        Otros temas muy esenciales que trata Epicuro y que a mí me gustan mucho por la forma en que los plantea, son por ejemplo la muerte y las enfermedades. Él decía que no sirve de nada preocuparse de la muerte porque cuando estamos vivos, la muerte no está presente y cuando la muerte llega, nosotros ya no sentimos nada.
        De las enfermedades opinaba lo mismo, no vale la pena preocuparse porque si tienes una enfermedad leve, te curarás, pero si tienes una enfermedad muy grave que no tiene cura, morirás y no vale la pena lamentarse por algo que no se puede remediar.

Dejo aquí mismo un fragmento literal de su trabajo "Obras Completas".

"Nacemos una sola vez y dos no nos es dado nacer y es preciso que la eternidad no nos acompañe ya. Pero tú, que no eres dueño del día de mañana, retrasas tu felicidad y, mientras tanto, la vida se va perdiendo lentamente por ese retraso, y todos y cada uno de nosotros, aunque por nuestras ocupaciones no tengamos tiempo para ello, morimos".

Agencia de Noticias del MERCOSUR: Las mejores citas de Epicuro

domingo, 12 de abril de 2020

Siguiendo los pasos del mito de la caverna de Platón

        Una de las cosas más complejas actualmente es el saber diferenciar entre apariencia y realidad, no solo por el esfuerzo propio que requiere saber diferenciarlo, también por el miedo que produce acercarse al abismo de la verdad. A veces simplemente es por pura dejadez o vagancia el no querer indagar un poco más y hacerse preguntas pero siempre hay que cuestionarse absolutamente todo.

        Desde hace igual dos mil cuatrocientos años, hubo un filósofo griego muy reconocido que nos reflejó un poco este tema desde su punto de vista. Se llamaba Platón, fue uno de los filósofos más importantes y relevantes de la Antigua Grecia y fue uno de los discípulos más destacados de Sócrates.
Se podría decir que Platón es uno de los primeros filósofos que empieza a pasar por escrito todo su pensamiento filosófico, Sócrates por ejemplo, no escribió nada y toda su filosofía fue completamente oral. Pues bien, en la obra "La República" de Platón, el autor griego revela el famoso mito de la caverna, que aunque pasen los años, siempre se podrá comparar con nuestra sociedad actual.

        El mito de la caverna cuenta la historia de que dentro de una caverna hay unos prisioneros encadenados por completo de cuello hasta las piernas y como consecuencia solo pueden mirar hacia el muro que hay en el fondo de la cueva. Sin que ellos lo sepan, detrás hay una hoguera encendida y entre ella y los prisioneros, hay un muro de cierta altura por donde pasan unos hombres que van con varios objetos y los van proyectando en el muro del fondo, de modo que los prisioneros solo pueden ver las sombras que los hombres proyectan.
        Esas sombras son por ejemplo, armas, jarrones, árboles, figuras... Los prisioneros, que nunca han salido de la caverna ni han visto otro paisaje, están totalmente convencidos de que lo que ven es la pura realidad siendo que son simples figuras proyectadas por los hombres con ayuda del fuego. Pero un prisionero bastante inteligente, consigue quitarse las cadenas y sin que le vean sale al exterior. En ese momento, el prisionero liberado ve la auténtica realidad, donde los árboles, los jarrones y los pájaros son reales. El prisionero asombrado ante este descubrimiento tan importante, regresa al interior de la caverna para decirles a los compañeros que estaban viviendo en una gran mentira, pero nadie le hace caso y todos se burlan de él, creyendo que la libertad le ha enloquecido por completo.

        Personalmente, considero este mito como uno de los más importantes y realistas de la filosofía antigua ya que refleja muy bien el comportamiento de nuestra sociedad actualmente. De una manera u otra, podríamos decir que seguimos viviendo en una caverna y todavía no nos hemos liberado. 
Un ejemplo muy claro de un engaño oculto son los medios de comunicación. Los medios nos están continuamente engañando debido a que nos muestran lo que ellos quieren de la realidad. No nos quieren mostrar toda la verdad porque igual no les interesa a los "jefes" de arriba que la gente empiece a pensar por sí misma y saque sus propias conclusiones.
        Muchas veces las noticias que vemos por el telediario o las que leemos en la prensa, se apegan a los intereses del gobierno. Por ejemplo, imaginémonos que se produce un atasco enorme, ha nevado muchísimo y todos los coches se han quedado atascados y paralizados en la carretera teniendo que pasar la noche allí. A la mañana siguiente, esta noticia se publica en la prensa y queda reflejada en todos los periódicos, pero posiblemente diferentes periódicos te cuenten las verdades que les interesan.
Si lees un periódico que políticamente es de izquierdas, la verdad será que la culpa ha sido por parte del gobierno por no haber cortado las carreteras y por haber puesto en peligro la vida de los conductores. En cambio, si lees la noticia en un periódico que políticamente es de derechas, seguramente la culpa sea de los ciudadanos por haber salido a la carretera nevando. La conclusión coherente de este ejemplo que he dado, es que cuando ha sucedido algo hay que escuchar todas las versiones posibles porque si solo escuchas una, igual te quedas con la falsa. 
        Y en el ejemplo, si hubiéramos escuchado las dos versiones, deduciríamos que la auténtica verdad es que los conductores no tendrían que haber salido a la carretera con ese temporal pero el gobierno tendría que haber cortado las carreteras como medidas de precaución.

        Los medios siempre nos dan solo un trozo de lo real, nos dan su opinión y nos la muestran como la única verdad, dejando al espectador en una situación todavía más ignorante.

        Volviendo al mito, Platón como ya he dicho, plasma muy bien esta idea de realidad y apariencia, ya que hoy en día, cuando nos cuentan una cosa, no nos la creemos hasta que no tenemos una prueba fiable que lo afirme con argumentos sólidos. Sin embargo, el problema es que la mayoría de la sociedad actual prefiere vivir en la ignorancia ya que conocer la verdad supone un gran esfuerzo y la mayoría de gente no tiene tanta fuerza de voluntad porque la verdad siempre viene de la mano de varias consecuencias que no suelen gustar. Esas consecuencias que derivan de la verdad y de la realidad, suelen venir cargadas de miedo o de incertidumbre y el ser humano ante eso, se hace como una especie de escudo de defensa, pero la realidad es que es estúpido protegerse de la verdad. 
Vale más vivir en la realidad aunque duela (con el tiempo dejará de doler) que vivir en una gran mentira por miedo y simple comodidad.

        De alguna manera, esto lo podemos relacionar con el desprecio que hay hacia la filosofía. La filosofía ayuda a tener un pensamiento crítico y a cuestionarse absolutamente todo pero los que nos manejan como "marionetas" desde arriba, no piensan lo mismo. A ellos no les conviene que la gente empiece a razonar por sí misma. Por eso quieren que la filosofía muera en las aulas, pero por suerte aún quedamos gente sensata y coherente para que continúe estando viva.


El Mito de la Caverna de Platón - explicación animada | Mitos ...

miércoles, 8 de abril de 2020

El final de una vida digna

A día de hoy, en un mundo lleno de falta de empatía donde sobra hipocresía y en el que se echa de menos la coherencia, un tema tabú que está en el punto de mira en nuestra sociedad es el derecho a una muerte digna al final de nuestras vidas. Ese derecho que todos deberíamos poder tener para poder decir que una persona “ha vivido bien”. Pero lamentablemente existe un vacío legal eterno y todavía no se ha convertido en un derecho constitucional.

Podríamos decir que tradicionalmente, el suicidio siempre se ha visto como un acto ilegítimo yendo de la mano siempre de la religión. Desde el punto de vista cristiano, nada justifica que tú pongas fin a tu vida por ti solo, Dios ha sido el que te la ha dado y Dios es el encargado de quitártela cuando llegue el momento oportuno. Pero y si dejamos de lado la religión... ¿Es ético decidir finalizar mi vida?

        Hay algunos jóvenes, no todos, que después de haber realizado la primera comunión católica, se han ido haciendo mayores y conforme su pensamiento crítico ha ido aumentando y mejorando, se han dado cuenta de que ni creen ni dejan de creer en una figura suprema a nosotros que reside en el cielo, básicamente porque nunca la han visto con sus propios ojos. Pero tampoco niegan la existencia de Dios rotundamente porque lo que hoy es inexplicable, mañana puede ser explicado con pruebas. Es decir, son agnósticos. Yo también me considero así y por eso no creo que el hecho de finalizar tu propia vida se tenga que considerar como algo ilegítimo, independientemente si perteneces a alguna religión o no. Es tu vida y solo tú puedes decidir qué hacer con ella.

        Volviendo a esa “muerte digna” en algunas situaciones debería estar garantizada. Por ejemplo, en el caso de que una persona sufra una enfermedad y debido a ella ha pasado a depender de los demás para sobrevivir, si el paciente decide acabar con su vida mediante la eutanasia porque padece de una enfermedad terminal o incurable, debería ser totalmente legal. Si el paciente no pudiera decidir porque su enfermedad no se lo permite, sería diferente porque pasaría a tener todo el peso de la responsabilidad la familia pero en el caso de que el paciente esté psicológicamente estable, debería ser aceptable y se debería respetar.
                                                  
        Todo ser humano tiene derecho a la vida, pero cuando ese derecho se ve afectado por unas condiciones de salud lamentables, donde la persona ha perdido por completo su libertad y ha pasado a que su vida dependa de los cuidados intensivos de los demás, tal vez habría que diferenciar entre “vida” y “buena vida”. Debemos valorar ante todo la calidad de vida porque en el momento en el que esa calidad no es lo suficientemente digna para vivir bien por uno mismo, desde el punto de vista ético no es justo para la persona que está sufriendo el dolor. Inconscientemente, tendemos a sacar nuestro lado egoísta por el sentimiento que tenemos hacia esa persona pero la manera más bonita de amar creo que es siempre respetar la decisión de esa persona, aunque eso traiga un dolor indescriptible por su pérdida. Pasa lo mismo con las parejas, cuando a uno de los dos se le acaba el amor hacia la otra persona y quiere finalizar con la relación porque está sufriendo y no quiere ver sufrir a su pareja, yo por mucho que quiera a esa persona no puedo ir y decirle: “Oye, vamos a seguir con la relación porque tú me haces feliz”, si quiero tanto a esa persona quizás debería entender que su felicidad y su bienestar igual es estar sin mí, si hay amor real hacia la otra persona, lo respetaría aunque doliera.

        Este tema tiene tanto vacío legal por la cultura, desde nuestros orígenes, la muerte la hemos interpretado como algo oscuro o tenebroso. La muerte se considera un tema tabú, por mucho que digamos que la tenemos controlada y superada, inevitablemente todos evitamos hablar de ella. Lo vemos de esta forma porque sabemos que cuando a una persona le llega la muerte, no va a volver nunca más con nosotros. Pero la única forma de sobrellevar bien la pérdida de alguien es normalizando la situación. Debemos ver la muerte como algo natural, como el último periodo de la vida por el que todos tenemos que pasar. Mientras tanto, solo debemos preocuparnos de vivir bien y de la calidad de vida como ya he dicho en algunos casos. La filosofía en este tema vuelve a tomar el protagonismo porque la muerte es algo fundamental de la vida y a la vez es uno de los temas más complejos del ser humano, podríamos decir que sin muerte no hay vida. Una gran figura de la filosofía como por ejemplo Sócrates, afirmó que la filosofía es aprender a morir.
        Podríamos tomar ejemplo también de lo que decía el sabio de Epicuro, ya que él pensaba que para qué preocuparse de la muerte si cuando estamos vivos, la muerte no está presente y cuando la muerte llega, ya no estamos presentes y no sentimos nada. Todavía estamos a tiempo de valorar la “buena vida” y no el cuánto se vive, sino el cómo se vive.

De nada sirve vivir dignamente si al final de todo, no tenemos una muerte digna.



✅ Frases y citas célebres de Epicuro 📖


Si os queréis documentar más sobre este tema, aquí abajo dejo los enlaces a un documental que trata sobre el derecho a una muerte digna:
https://www.youtube.com/watch?v=bAAfenZs46o
https://www.youtube.com/watch?v=SgMGHJHbjEA
https://youtu.be/zXfmei-oXyc